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El Mito de Prometeo y Pandora

Prometeo es considerado un personaje fabuloso dentro de la mitología griega. A pesar de que fue un titán oriundo de los titanes habitantes del universo antes de la llegada de los dioses del Olimpo, se relacionaba con ellos y formaba alianzas al compartir el mismo escenario. Aquí verás la leyenda de este héroe encargado de la raza humana. Sabrás quiénes fueron sus padres, sus hazañas que puso en riesgo su bienestar para darle a los mortales atributos que solo eran de dioses y su relación con la famosa Pandora. Sin más que hacerte esperar, comienza a leer la impresionante aventura de Prometeo.

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¿Quiénes fueron los padres de Prometeo?

Durante la era de los dioses del Olimpo, también existieron los titanes y Prometeo era uno de ellos. Era hijo de Jápeto y de una ninfa marina llamada Clímene. Sus hermanos eran: Epimeteo, Menecio y Atlas. Entre ellos, Prometeo fue el más osado, capaz de retar a los dioses sin importar cómo le afectaría estas acciones más adelante.

¿Qué hacía Prometeo?

Era el encargado de crear la humanidad, veamos cómo fue su participación en este proceso. En principio, él y su hermano Epimeteo eran los encomendados de crear a los animales y la raza humana. Cómo también proporcionarle todo lo necesario para que pudieran vivir, tanto condiciones físicas, como el hábitat de cada especie.

Epimeteo comenzó creando los animales. Los hizo de diferentes tipos y dio a cada uno características distintivas entre unos y otros. Según cuentan las leyendas, la variedad de seres vivientes fue producto de la imaginación de este personaje. Cuando le tocó diseñar al hombre, llamó a Prometeo, así entre los dos podían hacer algo grandioso, original.

Fue en ese momento en que Prometeo se inspiró en la creación del hombre con facultades distintas a las de los animales. Los hizo pensando en que pudieran valerse por sí mismos, con razonamiento y sentido común en sus acciones. Sus características físicas eran distintivas en su andar, comportamiento e inteligencia. Tenía la capacidad de construir las obras que necesitaran para realizar sus actividades.

De igual modo, tenían dominio sobre los animales para domesticarlos, al igual que podían trabajar las tierras en cuanto a cultivos, siembra y recolección de sus cosechas. Algo único que Prometeo les otorgó a los humanos fue el poder hacer fuego, hecho que enfadó tanto a Zeus pues esto era una atribución que correspondía solo para los dioses. Ésta y otras hazañas más lo llevaron a sufrir una horrible condena.

Hazañas de Prometeo

Prometeo era un personaje audaz, ingenioso, determinado en evadir a quien se interpusiera en su camino con el fin de lograr su propósito de ayudar a la humanidad. No temía a los antiguos dioses del Olimpo ya que él pertenecía a otra especie superior, era un titán, seres que habitaban el universo antes de la llegada de estas deidades griegas. Estas cualidades de este personaje le agregaron el valor necesario para hacer los actos heroicos hacia las personas.

Tal fue el caso de otorgarle el fuego de los a los humanos. Ocurrió cuando Prometeo le pide a Zeus le permita a sus humanos a tener fuego, así estos podrían hacer muchas obras y cocinar sus alimentos. Sin embargo, Zeus se negó en hacerlo; cosa que molestó mucho a Prometeo, de manera que en un descuido del dios sol, pudo sacar algo de llama ardiente y llevársela a sus queridos humanos. Esta acción marcó el inicio de la venganza del dios de dioses contra el titán.

Como si fuera poco, con la intensión de darles buena comida a los mortales del mundo, burló por segunda vez a Zeus al engañarlo con una ofrenda de buey. Ésta les correspondía a los dioses, con ingenio Prometeo se la otorgó a los humanos para que comieran rico en esa ocasión. A partir de ese momento, este dios le declaró la más cruel sentencia griega al generoso titán, como castigo por su imperdonable mala jugada.

Castigo a Prometeo

Zeus, indignado por la osadía de Prometeo, considerándola como burla a los dioses, ordenó a Hefesto y a Cratos a encadenarlo eternamente a una roca en la montaña Cáucaso. Allí estaría por siempre sin alguien que rompiera sus cadenas.

Hasta que un buen día, Hércules, quien va de paso por la zona acompañado de arco y flecha, ve al sufrido titán y decide liberarlo sin pensarlo dos veces. No hay que dudar que Prometeo estuviera infinitamente agradecido a Hércules por detenerse a soltarlo.

Prometeo y Pandora

Una vez liberado Prometeo del eterno castigo, a Zeus le aumenta la sed de venganza de manera implacable. ¿Quién podría imaginar lo que sería capaz de hacer lleno de tanto odio y maldad contra el titán y toda la humanidad? Solo una mente tan perversa podía maquinar la maquiavélica venganza.

Se reunió con otros dioses muy poderosos y así confabular en su próxima venganza. ¿Cuál sería su próxima jugada? Hacer una hermosa mujer para regalarla a Prometeo, su nombre era Pandora. Ella llevaba consigo un obsequio letal que debía entregarle a él.

En esta creación participaron Hefesto quien tomó arcilla e hizo toda la parte física, Atenea le hizo todo el atuendo que llevaba, mientras que Hermes se dedicó a darle la femineidad y la dulzura en su trato. Por último, Zeus fue quien le dio la vida e hizo el obsequio que ella tenía para Prometeo.

Ya cuando ella estaba lista, Hermes se la llevó a Prometeo. Por supuesto, él sabía que algo malo tramaban esto feroces dioses. A pesar de haberle advertido a su hermano sobre el plan macabro de Zeus, Epimeteo cedió a su belleza y no pudo resistir casarse con ella.

Un desdichado día la bella mujer abrió el obsequio, una caja que llevaba todas las desgracias que sufrirían la humanidad. Los males se regaron a lo largo de la tierra sin que alguno se salvara de ellos. En esta caja de Pandora también contenía la esperanza, la cual no se escapó junto con los males y desgracias, porque ella la cerró antes que esta saliera.

Hasta aquí se conoce la leyenda de estos famosos personajes que tanto nos inspira. Prometeo fue un ejemplo de generosidad a la humanidad. Rechazó un regalo muy llamativo porque no tenía confianza de quienes se lo habían dado y, aunque le advirtió a su hermano sobre eso, éste no hizo caso y todos sufrieron las terribles consecuencias.